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Servo-Frenos
Para que el
esfuerzo aplicado sobre el pedal del freno
tenga que ser considerable, sobre todo en
grandes vehículos ( gran tonelaje) se usan
los servo-frenos ( multiplicadores de
fuerza) los cuales pueden ser: hidráulicos,
de aire comprimido, eléctricos y de vacío.
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HIDRÁULICOS:
Consiste en el envío de un líquido a presión
por una bomba accionada por la transmisión
del vehículo. Una válvula que se abre al
presionar el pedal del freno deja paso al
líquido adicional a las conducciones
correspondientes.
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AIRE COMPRIMIDO:
Se trata de una combinación del freno
hidráulico y de aire comprimido. AL pisar el
pedal del freno se abre una válvula que deja
paso libre al aire comprimido a la parte
anterior de la bomba, presionando sobre el
émbolo ayudando la acción del conductor
sobre e pedal del freno.
- ELÉCTRICO:
Al pisar el pedal del freno se establece un
circuito eléctrico permitiendo el paso de
una corriente que activa unos electroimanes
situados en los tambores del freno de cada
rueda. El electroimán atrae a una leva que
ayuda la acción del conductor sobre el pedal
del freno. Más usado es el “ ralentizador “
eléctrico para grandes camiones. Para largas
pendientes alivia el esfuerzo del motor, que
puede ir en punto muerto, y el de los
frenos.
- DE VACÍO:
El servo-freno por vacío es similar al de
aire comprimido, con la diferencia que lo
que hace mover las zapatas, no es una
presión ( aire comprimido), sino una
depresión ( vacío). En el servo-freno de
vacío existen tres cilindros con sus
émbolos, cuyo principal envía el líquido a
presión a los cilindros de los frenos. Otro
secundario acciona una válvula que cierra o
abre la comunicación con el aire exterior.
En el tercer cilindro ( de mayor diámetro)
actúa, sobre su pistón, el vacío de la
admisión o la presión atmosférica.
Al pisar el
pedal del freno se manda líquido a presión (
como sino existiera el servo). Una parte del
líquido va al cilindro secundario accionando
una válvula que deja pasar al aire exterior
( presión atmosférica), a una de las caras
del émbolo del tercer cilindro a la vez que
da paso al vacío de la admisión a su otra
cara, produciéndose una diferencia de
presión en ambas caras que obliga al émbolo
a desplazarse, empujando al émbolo del
cilindro principal ayudando con ello la
acción del conductor.
Al cesar la
acción sobre el pedal del freno se cierra la
válvula de comunicación con el aire exterior
y desaparece la presión atmosférica sobre el
émbolo del tercer cilindro, restableciéndose
el equilibrio.
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