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Esta
actividad empezó a finales del
año 1980 en Japón, aprovechando los caminos de las montañas,
donde hay sólo curvas y por donde no hay mucho tránsito.
Actualmente es muy popular en
Estados Unidos, en donde hay circuitos especiales, cerrados, con las medidas
de seguridad correspondientes y donde un grupo de jueces
realizan la puntuación de los corredores.
Esta
moda ya quedó registrada en 35mm,
tras la filmación de la trilogía de Fast & Furious, película que cuenta
todas las excitantes aventuras de los amantes del drifting y
los tuning cars.
Existen varias maneras de lograr
un buen "Drift". Una forma es utilizar la técnica del
"embrague": Cuando el piloto se acerca a una curva,
aprieta el embrague, y pone segunda,
haciendo que las R.P.M. lleguen hasta 4.000 - 5.000 (dependiendo del auto),
luego gira el volante hacia el lado contrario de la curva, y mientras
empieza a soltar el embrague y acelerar, toma la curva.
Por
otro lado, hay varios autos que se utilizan en el "drifting", entre los que
se destaca el Toyota AE86 Levin o
"Hachi-Roku", como se lo conoce en Japón, debido a que posee
tracción trasera y tiene un costo relativamente bajo. El
Skyline y Silvia, ambos de Nissan, junto
con el Mazda RX7 también se prestan para esta actividad.
Es
muy común que al oír algo sobre los arrancones callejeros
se piense de inmediato en ilegalidad,
peligro, patrullas, excesos y gente mal encarada cruzando apuestas que si no
son respetadas, terminan en peleas campales, una premisa muy
lejana con la realidad.
En
general la "pista" para el
drifting (arrancones) mide más de 1/4 de milla, lo que
permite correr los aproximadamente 402 metros y después reducir la velocidad
de manera segura y holgada.
Adolescentes, adultos jóvenes y no tan jóvenes,
son quienes practican esta actividad en las calles de las diferentes
ciudades de Estados Unidos y México.
Si
bien es cierto que no hay
seguridad como en las pistas, los accidentes callejeros no son tantos como
se piensan y son muy raros los contactos entre los
competidores, aunque sí llega a haberlos, pero nada que ponga en riesgo su
integridad.
Según los amantes del drifting con respecto a la ilegalidad tienen varios
puntos de vista:
Primero, si no "quemas llantas" no cometes infracción.
Segundo, si no rebasas los
límites de velocidad no cometes infracción (ojo: no es lo mismo acelerar muy
rápido, que ir a alta velocidad. Al final del recorrido
pocos autos llegan a los 120 Km/h e incluso gran parte de ellos no llegan
más que a los 90, ya que un trayecto tan corto no es suficiente para
acelerar más), por lo que puedes elegir un "punto de meta" cercano para no
sobrepasarlo.
Tercero, si no consumes bebidas embriagantes o enervantes,
no alteras el orden público y no destruyes ni maltratas las vías públicas,
no cometes infracción.
Y en
cuanto a los excesos, lo más que se ve es
gente gritando "en exceso" ya que las
drogas y el alcohol no tienen cabida en el drifting.
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