Cómo lavar
correctamente el auto

Ya sea por las
fricciones generadas, por las partículas de contaminantes presentes y la
falta de lubricación entre la manopla/esponja y la superficie, el lavado
y posterior secado representan las etapas con mas riesgo de generar las
tan odiadas swirl marks (marcas circulares).
Es importante destacar que debido a la naturaleza del proceso (fregar
para limpiar), siempre vamos a generar este tipo de imperfecciones.
Nuestro objetivo por supuesto será el de reducirlas al mínimo posible.
Entonces, ¿Cuales son los métodos recomendados?
Nuestras consideraciones básicas:
Enjuague:
mucho enjuague. Mientras menos contaminantes tenga la superficie antes
de comenzar el lavado, menos probabilidades de generar swirls. Si es con
hidrolavadora, muchísimo mejor.
Las llantas primero:
de nada sirve lavar la carrocería si luego con la limpieza de llantas
corremos el riesgo de salpicar las partes limpias.
De arriba hacia abajo:
el error más común es limpiar las zonas donde se encuentra el alquitrán,
mugre, tierra, etc. (normalmente el guardabarros) e inmediatamente pasar
al techo! Para evitar pasear los contaminantes de un lado a otro, lo
ideal es siempre avanzar de lo mas limpio a lo mas sucio: el techo
primero, ventanas, carrocería de las baquetas para arriba y carrocería
de las baquetas para abajo. Siempre avanzando en forma circular y
descendente.
Rejillas, trapos de
algodón sintético, paños absorventes:
Secar con este tipo de telas produce swirls. Está comprobado. Mejor
utilizar paños de microfibra (ej. waffle weave) o gamuzas sintéticas (plas
chamois).
Two bucket method:
la técnica de los dos baldes consiste en utilizar dos de estos
recipientes, uno con agua y shampoo, el otro con agua limpia. Luego de
lavar el techo y las ventanas por ejemplo, podemos usar este agua limpia
para enjuagar nuestra manopla o esponja de lavado. De esta forma,
liberamos la misma de los contaminantes recogidos y evitamos contaminar
nuestro balde de shampoo.
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