Q-JET:
Carburador de cuatro tiempos que hizo las delicias de
nuestros padres. En algunos vehículos, como el Mini
Couper 1300, este carburador, también llamado Rochester
QuadraJet, era casi más grande que el propio motor. Para
calibrar semejante maquinaria (ocho chiclés de alta,
ocho chiclés de baja, cuatro palomillas, varios
depresores, piscinas de retorno, ajustadores de relentí,
infinidad de varillas, tornillos de ajuste, etc) hacía
falta ser un verdadero iluminado o un iniciado en
complejidades abstractas. La cúspide de esta tecnología
se alcanzó en los últimos modelos de carros americanos
impulsados por alimentación atmosférica y motores de
ocho, dieciséis y veinticuatro cilindros que montaban
baterías lineales de varios carburadores, cada uno de
ellos de cuatro cuerpos. La complejidad mecánica de
aquello era tal que cuando se desajustaban el consumo se
disparaba por encima de los cien litros de gasolina y
nadie en el mundo podía volver a ajustarlos.
QUATTRO:
Tracción a las cuatro
ruedas empleada por Audi.