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¿De qué trata
el juego?
Compite
al más alto nivel con Need for Speed ProStreet. Ya no es
suficiente con controlar tu barrio, ahora necesitarás dominar el
mundo. Construye la máquina definitiva, ponla a prueba en
diferentes eventos y demuestra tus habilidades y reputación
contra los mejores pilotos del mundo. Esta es tu oportunidad
para probar que tienes lo necesario para ser coronado como el
nuevo rey del asfalto. ProStreet es una explosión de adrenalina
y caos que no solo te empujará al extremo, sino que además te
hará cometer errores y ahora esos errores tendrán consecuencias.
Cada golpe, cada arañazo y cada destrozo es una cicatriz de
guerra que demuestra tu compromiso y naturaleza competitiva.
Compite en los lugares más representativos del mundo, la
autopista de Tokyo-Shuto, las autopistas alemanas y el desierto
de Nevada. La tensión se palpa en el ambiente, todo está
preparado para sumergirte en la presión y la intensidad de estos
impresionantes desafíos conocidos como Show Down. Need For Speed
ProStreet te ofrece la potencia, rivalidad y agresividad que
engloba la cultura de las carreras urbanas.
Novedades del juego
Una vez más
Electronic Arts se hace eco con sus jugosos títulos previstos
para este año fiscal; esta vez hablaremos del nuevo “Need For
Speed: Pro Street“, disponible a partir del 7 de noviembre en
Estados Unidos para las plataformas Playstation 3, Xbox 360, Wii,
Playstation 2, PSP, NDS, y PC.
La compañía ha
presentado un trailer en el cual podemos observar a parte del
equipo de desarrollo en plena ocupación para adaptar los
comportamientos reales de los bólidos al videojuego, y otro más
que nos muestra el esplendor del Nissan GT-R Proto.
Para terminar, y
por si aún no fuese suficiente, Electronic Arts ha difundido la
primera lista que indica algunos de los coches que estarán
disponibles en esta nueva edición de Need For Speed.
- Nissan GT-R
PROTO
- Plymouth Hemi Cuda (1970)
- Mazda RX-7 (1995)
- Mitsubishi Eclipse (1999)
- Audi S4 (2006)
- Toyota Corolla GTS AE86 (1986)
- Mitsubishi Lancer EVOLUTION IX MR-edition (2006)
- Volkswagen Golf GTI (2006)
- BMW M3 (2008)
¿Por qué se
caracteriza?
La
historia del nuevo Need for Speed no tiene especial interés y
tampoco está demasiado tratada a lo largo del modo individual.
No necesitamos saber mucho más que el hecho de que somos Ryan
Cooper, un joven que desea abrirse paso en el mundo de las
carreras –legales-, y que ya desde el primer minuto de juego
despierta la antipatía del actual ídolo de la conducción, el
oriental Ryo.
Hay un número de
carreras verdaderamente ingente en el modo individual de
ProStreet, que nos llevará de un “día de carrera” a otro hasta
poder enfrentarnos con el villano. Estos “días de carrera” son
el principal pilar de este juego, ya que se trata de torneos con
diferentes pruebas que deberemos superar para salir adelante.
El sistema es
sencillo aunque los menús sean terriblemente confusos e
innecesariamente complicados. Generalmente se nos da una
puntuación a batir, y sumando nuestros récords en las pruebas de
que conste este torneo, deberemos superarlo. Una vez hayamos
salido victoriosos se nos proporcionará una recompensa que
escogeremos de entre una baraja de cartas al más puro estilo
Need for Speed.
Deberemos por
tanto vencer a los reyes de cuatro estilos de carrera
diferentes: Drag, Draft, Grip y Velocidad. Una vez coronados
como el nuevo monarca de estos cuatro tipos de conducción
accederemos a enfrentarnos con Ryo.
El juego también
cuenta con un formidable multijugador que nos oferta básicamente
las mismas posibilidades que el singleplayer, y que además nos
permite crear nuestros propios “Días de Carrera” para competir
con otras personas fijando nosotros mismos las reglas.
Día de Carrera
Las pruebas que componen los torneos son las habituales de la
saga, aunque hay algunas novedades. El drag será uno de los
eventos que más disputaremos en ProStreet y, como ya comentamos
en nuestras impresiones jugables de hace unas semanas, tiene
algunas novedades importantes. Para empezar antes de correr
debemos “Quemar Llantas”, minijuego que consiste en calentar los
neumáticos del coche para mejorar su agarre. El funcionamiento
es sencillo y deberemos mantener la barra indicativa del motor
entre unos valores en verde; cuanto más tiempo pase la barra
entre ese margen más agarre y tracción obtendremos de las ruedas
del vehículo.
Con los gatillos
del pad el minijuego resulta divertido y se solventa sin mayores
problemas, no podemos decir lo mismo de la versión Pc que al
emplear el teclado, sin sensibilidad analógica, se torna un
suplicio por la falta de precisión. Muy recomendable por lo
tanto conectar un pad a nuestro ordenador si jugamos a la
versión PC.
Una vez hayamos superado el primer tramo de la prueba pasaremos
a la carrera de drag propiamente dicha, que bajo un diferente
interfaz esconde un funcionamiento idéntico al de ediciones
anteriores, pero con una mayor libertad a la hora de dirigir el
vehículo. El conjunto funciona con solvencia pese a que hay un
cierto abuso de la prueba de “Quema de Llantas”, junto al factor
de que no es especialmente decisiva.
Las Carreras de
Sector, por su parte, son otra de las principales novedades y
optan por dividir un circuito cerrado en cuatro secciones,
venciendo el que más puntos logre en cada una de éstas. El mayor
problema de este estilo de juego es que acaba reduciéndose a
acabar las carreras antes que los demás, y en muchas ocasiones
el factor de que sea o no una Carrera de Sector es totalmente
irrelevante.
El resto de
pruebas se mantienen sin mayores cambios. En la de los derrapes
deberemos, como es lógico, obtener más puntos que el resto de
rivales en varias tandas; y en la prueba de velocidad ser los
más rápidos en un circuito marcado eminentemente por las rectas
donde un pequeño desliz será fatal.
Por otro lado y
por supuesto, también contamos con las carreras corrientes donde
gana, simple y llanamente, el que llega primero a la línea de
meta. Sencillo, ¿no?
Destroza tu Buga
ProStreet a pesar de contar con básicamente el mismo estilo de
pruebas que sus predecesores, salvo alguna contada excepción,
basa su principal novedad en el tratamiento que hace de
diferentes aspectos como la propia conducción, la
personalización del vehículo y la gestión de daños. Empezaremos
por esto último.
Esta entrega es
sin lugar a dudas la que más peso le da a los daños del vehículo
con sensible diferencia. Se acabó el que demos cuatro vueltas de
campana y nuestro coche tenga apenas unos arañazos en la puerta;
aquí si nos estrellamos nuestro bólido sufre las consecuencias
de modo tangible.
Cada coche tiene
una brutal cantidad de puntos de impacto, y los roces,
abolladuras y destrozos son de un realismo poderoso, pero la
incidencia no se limita al exterior sino que causa importantes
efectos en el rendimiento del coche, pudiendo llegar incluso a
obligarnos a abandonar la carrera.
De hecho las reparaciones serán una constante en ProStreet, y es
que ni siquiera al restablecer la posición de nuestro vehículo
en carrera tras un choque se reparan, quedarán ahí expuestas
hasta que pasemos por el taller para solventarlas. Esto tiene un
coste, pero en Electronic Arts no han querido que les pasara
como en la frustrante primera entrega de Juiced donde era
habitual quedarse sin dinero para arreglar el coche a mitad de
partida. Será imposible que no contemos en todo momento con
suficientes recursos para acometer los arreglos.
Siguiendo con la
descripción de las modificaciones en el rendimiento debemos
señalar que la personalización de los vehículos del nuevo Need
for Speed está menos orientada hacia ponerle vinilos al coche y
más hacia el obtener prestaciones a nivel de velocidad,
estabilidad y control.
Por supuesto si
no somos unos ases en lo de la mecánica tenemos a nuestra
disposición la posibilidad de usar mejoras rápidas y tratar de
equipar nuestra máquina con las piezas que más “suban nuestras
barritas” de velocidad o maniobrabilidad. Si por el contrario
deseamos sacar el máximo partido de nuestros bólidos podemos
aprovechar el muy mejorado sistema auto-sculpt de ProStreet, y
trabajar a fondo para lograr un grado óptimo de aerodinamismo.
Contaremos incluso con un túnel de viento para testear a fondo
nuestro trabajo.
Simulador-Arcade
Hemos dejado para el final la valoración del control de los
vehículos debido a su radical importancia. Hay suficientes
novedades en el manejo de ProStreet como para que cualquier fan
de la saga se muestre incrédulo sobre la identidad del producto,
pues esto para nada se parece a las entregas anteriores de Need
for Speed.
Al contrario de
lo que es habitual en la saga este juego se empeña en establecer
una fuerte gradación en la velocidad que podamos alcanzar desde
el principio hasta el final del modo carrera, por lo tanto será
raro que en los comienzos pasemos de los 100 kilómetros por
hora.
No es que
ProStreet no goce de una fuerte sensación de velocidad como es
característico en las series, sino que directamente los primeros
vehículos que se ofertan no son en absoluto rápidos. Esto ayuda
mucho a hacernos con el manejo del juego, pero la curva de
aprendizaje es tan lenta y el modo carrera se dilata tanto que
puede resultar algo frustrante a medio plazo. Por suerte o por
desgracia esto dura demasiado tiempo, aunque tras las primeras
horas de juego se nos comenzará a facilitar vehículos de mayor
cilindrada y potencia.
Debemos hablar muy positivamente de las reacciones del vehículo
en curvas y de su excelente manejo tanto a velocidades
vertiginosas como en lentos trazados. Los coches tiene el peso
adecuado y transmiten una sensación estupenda, muy lejos de los
bólidos voladores de los episodios previos.
Lamentablemente
ProStreet queda literalmente en medio de las dos corrientes de
aficionados a la velocidad. Ni tiene la profundidad de un
potente simulador ni el sencillo manejo de un arcade, esta
posición “entre dos tierras” puede pasarle factura al juego a
nivel comercial, pues se trata de los dos núcleos duros de
consumidores de productos de carreras.
ProStreet, en
definitiva, ha hecho perder identidad a la saga, eso es
indudable. En unos tiempos de grandes títulos de fuerte
simulación siempre hemos apoyado la decisión de Electronic Arts
de seguir ofertando un entretenimiento anacrónicamente arcade
pero muy divertido y espectacular a fin de cuentas. Las ventas
de este título quitarán o darán la razón en lo comercial a
Electronic Arts, pero ProStreet como perteneciente a la saga
Need for Speed es un notable esfuerzo por transgredir sus
normas, y como título de conducción es una opción muy
interesante.
Sensación Visual
Se ha venido hablando mucho y bien de las bondades de ProStreet
en su retrato de vehículos, y con el juego en nuestras manos lo
cierto es que cumple con nota. Quizá luzcan excesivamente
reflectantes e impolutos, pero esto se arregla en seguida
dándoles unos cuantos golpes, lo cual mejora rápidamente su
realismo.
El precio que se
paga es que ninguna de las versiones es especialmente boyante en
su tasa de imágenes por segundo. La de Pc no es precisamente una
virguería de optimización aunque cumple de forma más o menos
razonable, y las de Xbox 360 y PlayStation 3 dan la sensación en
todo momento de necesitar un fuerte empujón en términos de frame
rate.
El gestor de
daños es simplemente sensacional y los golpes son de una
veracidad sobrecogedora. Otros elementos que son dignos de
destacar son, por ejemplo, el inapelable tratamiento del humo,
especialmente en las salidas picando rueda; y el notable
descenso en el uso de las técnicas del blur que resultaban
sofocantes en Most Wanted, Carbono y los dos Underground. Por el
contrario una imagen tan limpia y nítida resta mucha sensación
de velocidad al producto.
Los escenarios,
no obstante, no son especialmente inspirados, y de nuevo nos
hacen suspirar por el fenomenal uso de la iluminación y de la
apagada paleta de colores otoñales que lucía Most Wanted.
En lo sonoro
vemos que ProStreet sigue la línea de las últimas entregas de
Need for Speed al apostar cada vez más por artistas
desconocidos. Algunos temas son excesivamente machacones y
algunos rozan lo insoportable, pero el JukeBox de Electronic
Arts nos permite seleccionar rápidamente cuales deseamos que
suenen. Destacan los temas de UNKLE, Junkie XL y el Kiss Kiss de
los siempre brillantes Yeah Yeah Yeahs.
Los efectos
sonoros son espectaculares y los motores suenan poderosos y
variados, y los choques inmejorables.
Trucos para PC y PS2
Empieza o
reanuda una carrera. En el menú de carrera, selecciona ENTRAR
CÓDIGO (Code Entry) e introduce alguno de los siguientes trucos.
Presiona Enter para aceptar.
Truco: Efecto
UNLOCKALLTHINGS: Desbloquea todos los bonus
HORSEPOWER: Desbloquea el Chevrolet Chevelle SS
SAFETYNET: 5 Free Repair Markers
CASHMONEY: Añade $10,000
COLLECTORSED&: Mejora Edición de Coleccionista Libre
REGGAME: Añade $10,000 además de coches bonus
ZEROZEROZERO: Desbloquea el Coke Zero Volkswagen Golf GTI
ITSABOUTYOU: Desbloquea el Audi TT3.8 Quattro
MITSUBISHIGOFAR: Desbloquea el Mitsubishi Lancer
Evolution
CASTROLSYNTEC: Desbloquea el Castrol Syntec Decal
ENERGIZERLITHIUM: Desbloquea el Energizer Lithium Decal
WORLDSLONGESTLASTING: Desbloquea el Energizer Lithium
Dodge Viper
Más trucos:
MASTERCODE: Desbloquea todos los bonus
LEIPZIG: Desactiva el truco
L1iS97A1: 8.000 $
W2iOLLO1: 4.000 $
1Mi9K7E1: 10.000 $
1MA9X99: 2.000 $
*Nota: Algunos de estos trucos solo se pueden poner una vez en
cada carrera.
Algunas Imágenes del
Juego

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